Turquía está entre Europa y Asia, y por su ubicación permite resaltar las mejor cualidades de ambos continentes. La hermosa costa del Mediterráneo se mezcla con un paisaje de montañas y campos. En áreas urbanas y suburbanas te podés encontrar con una mezcla de arquitectura moderna y otomana, además de ver mercados coloridos llenos de cerámicas, telas, artesanías, especies exóticas, café turco y el tavla, un juego de mesa turco del estilo al backgammon.

 

Personas y Comunidad

Si hacés un programa escolar, podés vivir en cualquier lugar de Turquía, aunque es probable que sea en alguna de las cinco principales ciudades: Adana, Izmir, Eskisehir, Estambul o Ankara. A las tardes, es muy común que las familias turcas se reúnan en la mesa para cenar, ver la televisión o tomar té juntos. Es común que amigos y familiares los visiten para tomar café, té y charlar.

Idioma

A pesar de que el turco es el idioma principal, el inglés, el francés, el alemán y el italiano son hablados muchas personas en todo el país. Tener un conocimiento general de inglés será de mucha utilidad, especialmente al comienzo de tu experiencia. Si participás de un programa escolar, AFS también te va a ayudar a conseguir clases de idioma y te dará material de estudio para aprender.

Comida

Los platos turcos combinan estilos mediterráneos y de Medio Oriente y son bastantes variados. La berenjena es uno de los vegetales más consumidos y generalmente se combina con carne en un shish kebab (una especie de brochette hecha a las brasas). El aceite de oliva y las hierbas son muy utilizados para cocinar en la sector oeste del país, mientras que en la parte este, la comida tiende a ser más picante y basada en la carne. El cordero, la carne de vaca y el arroz son ingredientes comunes, mientras que los mariscos y pescados son más frecuentes en la costa. Si te gustan las cosas dulces, tienes mucha suerte porque Turquía es famoso por sus postres, en especial por el baklava, una masa de hoja dulce.

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