República Checa es conocida por su historia de escritores, artistas y un estilo de vida bohemio. Fuera de la capital histórica de Praga, vas a encontrar un paisaje rural lleno de campos, bosques, pueblos y castillos. Las montañas, ríos, viñedos y campos, acompañados de ciudades y pueblos parecen un cuentos de hadas forman una experiencia única de autodescubrimiento y encuentro intercultural.

Muchos checos disfrutan de pasar el tiempo al aire libre, hacer excursiones, andar en bici, hacer natación en el verano y esquiar en invierno. 

Personas y Comunidad

Los checos valoran la comunicación directa, la amabilidad y la modestia. Una de las cosas que vas a descubrir en este país es que las personas saludan y se despiden de personas que no conocen en diferentes situaciones y lugares, como negocios, taxis o vagones del tren. ¡En República Checa nunca te olvides de sacarte los zapatos cuando entres a una casa!. Si hacés un programa escolar, probablemente tu intercambio sea en una de las zonas rurales de la región de Bohemia y Moravia, aunque también hay estudiantes de AFS que han vivido en Praga y Brno. Las familias checas no suelen tener más de dos hijos y tienen vínculos muy cercanos, así como es común que vivan con otros miembros de la familia, especialmente con los abuelos. Seguramente todos te esperen con una bienvenida muy cálida cuando llegues.

Idioma

El idioma oficial es el checo; sin embargo, muchas personas tienen un buen nivel de inglés y también hablan eslovaco, polaco, alemán o ruso. Tener un nivel básico de inglés puede ser de mucha utilidad, especialmente al principio de tu experiencia. De cualquier manera, si participás de un programa escolar, AFS en República Checa organizará algún curso de idioma para los primeros meses de tu experiencia o te dará materiales para que puedas ir aprendiendo antes de viajar.

Comida

Los cocina checa tiene una mezcla de influencias alemana, húngara y polaca y los checos disfrutan mucho de cocinar platos tradicionales. Los dumplings, la carne, las papas y el arroz son muy típicos. La mayoría de los platos están cubiertos con una salsa espesa, verduras o sauerkraut (chucrut) y el comino y la sal son los condimentos más usados. Si bien es la carne es básica en la comida checa, el vegetarianismo también es muy bien aceptado en este país.

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